La quema de cañaverales, restos de poda, basura y hasta banquinas forma parte de una escena demasiado habitual en Tucumán. El problema, advierten desde META Tucumán, es que el fuego no hace desaparecer esos residuos: los transforma en partículas que terminan en el aire que respira toda la población.
Francisco de Rosa, presidente de META Tucumán, y Carla Cirnio, integrante de la comisión directiva, hablaron con LA GACETA Play sobre esta problemática y anticiparon el próximo foro “¿Tucumán respira?”, que buscará reunir a distintos sectores para discutir causas y posibles soluciones.
“Lo que buscamos con estos foros es visibilizar problemas a los que nos hemos acostumbrado a convivir”, explicó De Rosa. En esta tercera edición, el foco estará puesto en la quema y sus efectos sobre la calidad del aire, especialmente entre julio y noviembre.
“Es un problema sistémico”
Durante la entrevista, De Rosa planteó que la problemática tiene tres grandes actores: el individuo, el productor y el Estado.
“Es una cultura muy arraigada en Tucumán de prenderle fuego y creer que eso hace desaparecer el problema”, sostuvo. Según explicó, esa práctica aparece tanto en hogares como en empresas y zonas productivas.
En el caso de la caña de azúcar, señaló que para algunos pequeños productores el fuego sigue siendo una alternativa más económica. Sin embargo, también aclaró que la quema de caña es solo una parte del problema y no explica toda la contaminación del aire.
A eso se suma la actividad citrícola. De Rosa remarcó que los restos de poda y el recambio de plantas de limón también suelen terminar quemándose porque actualmente no existe una solución extendida para su tratamiento. Transcript - Quema de campos en…
El reclamo al Estado
El presidente de META Tucumán fue crítico con la respuesta oficial. “Nos parece que falta una política de Estado en materia de educación, control y sanción”, afirmó. También apuntó a la quema de banquinas y sostuvo que parte de esas prácticas involucra a comunas y organismos públicos.
Más adelante fue todavía más contundente: “Los índices son alarmantes y el problema es que nos estamos quitando años de vida y calidad de vida entre todos”.
La organización considera que la respuesta no debería limitarse a perseguir y sancionar a quienes queman, sino incorporar prevención, educación y alternativas concretas para cada sector.
Sensores para medir qué respiramos
El foro se apoyará también en información recolectada por la fundación Breathe to Change, que instaló sensores en distintos puntos de la provincia para medir la calidad del aire y relacionar los niveles de contaminación con distintas actividades productivas.
La idea es que esos datos permitan discutir el problema con evidencia y no solamente desde percepciones.
El encuentro incluirá una charla de apertura, dos paneles y una instancia de trabajo en mesas para elaborar propuestas.
Un foro cerrado, pero con transmisión abierta
La participación presencial será por invitación. META Tucumán convocará a productores, bomberos voluntarios, funcionarios, legisladores, representantes del tercer sector y otros actores vinculados con la problemática.
Sin embargo, el encuentro podrá seguirse en vivo a través de LA GACETA. Luego se elaborará un documento con las conclusiones y propuestas surgidas durante la jornada.